Exposición de Chema Madoz “Las reglas del juego”

Chema Madoz es uno de los fotógrafos artísticos españoles más importantes con reconocido prestigio internacional.

Con tan sólo 25 años realizó su primera exposición en la Real Sociedad Fotográfica de Madrid y desde 1990 comenzó a realizar su obra poética con el uso de objetos, tema que en la actualidad sigue vigente.

Ha sido premiado en diversas ocasiones, Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid en la modalidad de fotografía, Premio Nacional de Fotografía y premio PHotoEspaña son los más importantes. Sus obras se encuentran presentes en museos y colecciones como El Museo Nacional Centro de Artes Reina Sofía, la Fundación Telefónica o el Centro Andaluz de  Fotografía.

En las obras reunidas para la exposición Chema Madoz utiliza el lenguaje sensorial de los objetos que tanto le caracteriza para mostrar al espectador el significado latente de éstos objetos. Trasmite su idea de que todo está lleno de sentido y su posición en el espacio indica si significado.

Su método de trabajo es la utilización de los significados de las cosas y cambiárselo para que tenga otra utilidad en el espacio e incluso en el tiempo. Prácticamente toda su obra tiene un significado simbólico producido por el contraste en el tiempo o el espacio. Utiliza el humor pop y el lenguaje poético o filosófico para  crear sus juegos visuales.

Las imágenes de la exposición pertenecen a la última etapa de su trabajo por las que fue premiado en 2012 con el Premio de foto de la Comunidad de Madrid. Para él fue su etapa de madurez y depuración conceptual en la que destaca la presencia sutil de la palabra escrita convertida en objeto de lo que la propia palabra representa. La colección consta de 124 fotografías en blanco y negro sobre papel baritado y a diversos tamaños.

Sala expo chema madozEn mi opinión la disposición de las imágenes en la sala era la correcta, ni muy altas ni muy bajas, ni muy juntas ni muy separadas, tenían un buen tamaño, lo suficientemente grande como para poder verlas sin tener que mover la cabeza para poder abarcar con la vista toda la imagen, algunas tenían un tamaño más superior, supongo que porque el significado que Chema Madoz quería darle a la imagen le parecía más importante de difundir que el resto de las imágenes. La sala tenía una iluminación bastante igualada y agradable, sin que haya zonas con menos iluminación que otras y además la altura de las bombillas era lo suficientemente alta como para que no haya reflejos en el cristal de las fotos. Era casi imperceptible la presencia de luz artificial, a mi parecer, la sala pretendía imitar la luz natural del sol que atraviesa una ventana, iluminándolo bien todo y sin llegar a molestar.

Yo vi en las imágenes que todas, por muy diferentes que fueran, tenían relación entre sí. Advertí en ellas unos temas que se repetían; Ciencia, Tecnología, Música, Literatura y Espacio-Tiempo. Me gustó ver su forma de relacionar estos temas entre sí utilizando objetos y materias tan simples como pueden ser relojes, animales o frases para hacer fotos que a simple vista parezcan muy sencillas pero que tengan un significado oculto más allá de cómo utilizamos estas materias. Con las frases juega mucho con la imaginación del espectador, el dejarle sin conocer el final y permitirle que cree él la historia que está leyendo. A todas las frases les pasaba lo mismo estaban inacabadas o incluso me percaté de alguna palabra mal escrita.

Una de las fotos que más me gustó fue la número cinco que aparece en la presentación de abajo por que creo que simboliza que cada uno estamos atrapados en el tiempo, en nuestro momento de existencia y que en cualquier instante puede romperse pero seguir atrapados.

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